Vigo, Domingo 27 de Mayo, 20:00 hora zulú.
Se decide el todo o la nada, el éxito o el fracaso...y allí me dirijo, en compañía de algunos amigos, camino al parque de Castrelos donde el concello por una vez en todo el año se digna a hacer algo por el Celta.Una pantalla gigante, uhhhh ... Caballero por esto ya te doy mi voto (ironía ON).
Los nervios se palpan durante la espera en todos los integrantes de nuestra compañía del anillo, con amenazas de dejar a algún tardón (por una vez no estoy involucrado) en tierra.
Una vez reunida la tropa completa y después de los pertinentes "como no haya sitio nos vamos a cagar en tu...ejem", se reanuda la marcha. Algunas paradas durante el trayecto provocan la vuelta de las amenazas...pero al final todo se resuelve bien, ya que cuando llegamos había sitio suficiente (menos mal, porque sino hubiesen rodado cabezas).
Ya en nuestros sitios comenzó una pequeña espera llena de nervios, apuestas sobre resultados y conversaciones triviales para no pensar en lo peor.
En este tan señalado día para el celtismo no podía faltar mi gran querido (y el de muchos otros) Jacobo Buceta para retransmitir el partido directamente desde el propio parque. Lo curioso , es que en todos y cada uno de los partidos del Celta sintonizo religiosamente Radio Vigo para escuchar el partido, y justo en este, voy y me cambio a la cadena cope...la bipolaridad es lo que tiene (en mi defensa he de decir que la retransmisión esta vez fue bastante lamentable).
Todo estaba preparado cuando la TVG conecta con Tarragona...la señal aparece en la pantalla y comienzan las alineaciones...miedo, mucho miedo...Sir Paco saca trivote con el trompo Insa en el medio...el asunto empezaba mal.Murmullos, algún que otro improperio y un olor a porro bastante importante proveniente de las chimeneas humanas que teníamos delante, fueron el preludio del Nástic - Celta.
Nada más pitar el inicio, Toni agarró el balón en banda derecha y se convirtió en Onésimo Sánchez para provocar un penalti que aún hoy no logro explicarme...pero que más da. Gol de Aspas... 1 - 0.
35 minutos de bochorno después, otra jugada aislada acababa en el primer y supongo que último gol del trompo con la zamarra celeste.Final de la primera parte. Mientras tanto en Alcorcón Nauzet Alemán había apuñalado los corazones celestes con un gol. Aun quedaba toda la segunda parte.
Con la llegada de la segunda mitad, volvió el bochorno celeste...eso sí, sin el estupendo Insa en el campo.
Poco a poco el bochorno se empezó a convertir en duda, más tarde en nervios y con el gol del Nástic desde el Apolo 13, llegó la desesperación.El segundo del Valladolid no ayudaba.
La final de Sevilla volvía a las cabezas de los presentes y el miedo se palpaba en cada hierba (que plagaban las gradas cual parque Jurásico...Caballero ya no tienes mi voto). Gol del Alcorcón...resoplidos de alivio, pero el miedo seguía ahí. Mientras en Tarragona, los nuestros seguían poniendo a prueba los aparatos cardíacos de sus seguidores reculando tanto , que por poco acaban todos en la grada...
Ocasiones y ocasiones del Nástic después llegaba la mejor noticia de la tarde...Gol del Alcorcón!!... empate y a dos puntos.
En el tramo final ya no miraba a la maravillosa pantalla gigante, sino que estaba con todos mis sentidos puestos en la radio... no hubo suerte, el Valladolid salvó el match ball de milagro.
Fin del partido y dos puntos de diferencia que hacen que al Celta le sirva un empate en el decisivo partido contra el Córdoba.Aquí empiezan las suspicacias, ya que a los andaluces les sirve el mismo resultado...Djuckic te estamos esperando...y a la primera división también. Si este domingo no aparezco por aquí es que estaré mojado de arriba abajo y con una felicidad que no me la va a poder quitar nadie...
Hala Celta!
martes, 29 de mayo de 2012
sábado, 26 de mayo de 2012
Hay algún médico en la sala?
El miércoles fue uno de esos días que tardas mucho tiempo en olvidar...si es que lo consigues alguna vez.
Daban las 8 y tres minutos de la tarde, cuando todavía no había conseguido entrar en el estadio. Aún en el coche escuchaba la fatal noticia...penalti y expulsión ...¡Vamos Rafa no me jodas!...ay no que eso es de otra película...en fin, antes de poder sentarme en mi asiento habitual me paré en un bar para ver lo inevitable...gol del Xerez y el Celta con uno menos..y aún quedan ¡¡85 minutos!!...
Por fin llegué a mi asiento, pero el que había no era el panorama que tenía previsto.
Por mi mente ese día pasaba ver tranquilamente un partido, comerme un bocadillo, unas cuantas gominolas y beber mi coca cola habitual. Pues ni coca cola ni gominolas ni nada....ni siquiera un mísero cigar ya (niños fumar es malo, no lo hagáis en vuestras casas...ni en la de nadie)...todo estaba en mi contra antes de empezar.
Con ese percal alimenticio y con el 0 - 1 en contra que me encontré nada más entrar en Balaídos, comenzó el partido más angustioso que recuerdo desde hace bastante.
El Celta se bloqueó durante unos 10 minutos, en los que los hipermotivados xerecistas estuvieron a punto de mandar a más de uno al hospital xeral...menos mal que Maldonado es colega y no nos quiso hacer la puñeta mandando un balón de gol a su hijo infiltrado entre los recogepelotas celestes.
A partir de ahí todo cambió...
Parece que el mal fario de Maldonado consiguió despertar a los de Sir Paco, porque a partir de ahí fue un no parar.
Después de las ya habituales dos o tres ocasiones falladas por el Sheldom Cooper de Moaña, éste mismo mandó un balón a la red que empataba el partido y devolvía la respiración a los parroquianos.
Fin de la primera parte. Crónica... un empate a uno que no valía para prácticamente nada, un bocadillo que era mi único aprovisionamiento, un tal Arcediano Monescillo (algún día habrá que tratar a fondo lo de los nombres de los árbitros) que se coló una clara expulsión a Lombán cuando Iago Aspas se iba solito contra Toni Lechuga (más tarde descubrí que lo de lechuga era cierto y no otro chascarrillo más de Jacobo Buceta), pero una sensación de día grande, de que todo se podía hacer en la segunda parte.
Y en efecto, desde el minuto 45, el estadio de Balaídos se transportó a 10 años antes, cuando dicho número lo llevaba un tal Mostovoi, y se jugaba contra "viejas señoras".
Fútbol de salón, como se coreaba en el campo, un espectáculo, una demostración de coraje...impresionante.
Como dijo un gran amigo hace poco... ¿porqué somos del Celta?, sin duda por días como estos...no estaremos en primera (aún), pero partidos como el del miércoles hacen que se te marque el escudo en el corazón.
En fin...la segunda parte empezó con un penalti a nuestro favor y la consecuente expulsión del amigo Lechuga. 2 - 1.
Sheldom Cooper volvió a aparecer para hacer su segundo gol y para volver a convertirse en el ídolo que el Celta llevaba años pidiendo a gritos.
Resoplidos de alivio.
Luego llegaron las lesiones del propio Aspas y de un Roberto Lago que estaba más quemado que la moto de un hippie. Angustia otra vez. Pero ahí estaba Álex López para sacar eso de "¿quién dijo miedo?" y meter un golazo desde dos mil metros...y para rematar, el chileno vergonzoso se vistió de Messi e hizo el cuarto.Punto y final.
Aquí acababa la angustia y sufrimiento de todos los celtistas, 3 puntos y a por el próximo... suerte que ya sólo quedan dos , esperemos que no sean demasiado pocos...seguro que no... porque este año sí, este año Vigo huele a primera división.
miércoles, 23 de mayo de 2012
La liga de los despropósitos.
Corría el martes 15 de Mayo cuando en el Pedro Escartín, al Guadalajara se le fundían los plomos.... y a las torretas de luz también. No me quiero imaginar que fue lo que pasó por la cabeza de Sir Paco Herrera cuando los focos empezaron a trollear a todo aquel que allí se encontraba. Salía el cartelón con el número 10 de Iago Aspas y mientras éste se retiraba del campo en el minuto 35 de la segunda parte, el penúltimo foco dijo hasta luego Lucas. Debió ser que no le gustó el cambio. En ese momento empezaron todo tipo de especulaciones entre los celestes (por hablar finamente), ya que era la segunda vez en menos de dos meses que le iban a suspender un partido. Sólo bastaba ver la cara de Borja Oubiña y en como agarraba cariñosamente al árbitro en modo "como te muevas del campo te voy a meter un laxante en el café", para comprender el sentimiento celeste. Y es que el capitán no se prodiga en acciones que supongan algo más allá que dar pases que ni el propio Xavi Hernández (fanatismo ON).
En fin , que lo resultante fue una suspensión que hacía que el partido se reanudase al día siguiente a las 11 de la mañana. El partido se reanudó y no pasó nada (evidentemente) , excepto que el señor colegiado debía tener un poco de prisa por acabar el partido...¿por qué? ...no sé, pregúntenselo a Borja...
Lo absurdo de toda esta situación es que el Celta tenía una ventaja de tres a cero con sólo 10 minutos por delante...vamos, que el Guadalajara ni fichando a Messi y a toda la selección española hubiese remontado... a lo cual yo me pregunto, si esto le hubiese pasado al Real Madrid (por poner un ejemplo, no se me enfaden), ¿hubiese pasado lo mismo?...permitidme que lo dude... pero bueno como diría aquel...ESTO ES , ESPARTAAA!!...digooo, segunda división.
El resultado final fue el cero a tres de antes del apagón y un road trip gratuito por Guadalajara de un día más por parte de los celestes.
Tanto despropósito, lo único que hace es refrendarme que este año sí, este año es el año de la vuelta a donde este club se merece...como dicen por ahí...¡que sí jod...ehhh... Manuel, que vamos a ascender!
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