lunes, 12 de septiembre de 2011

El trompo

Hoy hemos perdido por primera vez en la temporada...y la verdad, merecidamente.
Uno va con todo su ánimo e ilusión a Balaídos a ver un partido de fútbol, ( o esa es la intención primaria vamos) y en días como hoy, acaba pensando que está en el Martínez Valero...
Lo primero , la precaria vista de un estadio con mas butacas vacías que ocupadas, y de las pocas que están rellenas por un aficionado "celtista" sólo salen mayormente quejas e insultos a los nuestros...cosa que no comparto en un 99% de ocasiones, pero hay veces en las que soy yo el primero al que le entran ganas de arrancar la silla de una patada.... y hoy fue una  de esas.
Todo pintaba más o menos bien hasta que en la alineación titular no escuché "co número 4 Borjaaa Oubiña" y en cambio a mis oídos si llegó el nombre de su sustituto, al que a partir de hoy voy a dirigirme como "el trompo".
Acallada mi indignación inicial me resigné y me puse a ver el partido, contando sólo con un pitillo, un bocadillo de reducidas dimensiones y una botella de agua clandestina (hay que joderse que si te la pillan te manden quitar el tapón y luego caigan bengalas...por no hablar de usar el carnet de niño y que allí no se entere ni el tato..en fin) como únicos aprovisionamientos. Allí pasaban los minutos y empezaban a acumularse los bostezos, y lo único un poco divertido era ir descubriendo los nombres de los jugadores del Elche, (aquí el desechador entendió mal el concepto de los nombres) Nicki Bille (que falló un gol al más puro estilo loco Abreu), Luismi Loro, Mantecón, Rúper , Edu Albácar...etc etc.
Y así a todo llegamos al descanso con empate a uno y gracias (a Nicki Bille sobre todo).
La segunda parte más de lo mismo...dominio total y absoluto del Elche y un Celta que no sabía si era septiembre o estaban de vacaciones. Y aquí ya fue cuando mi efervescente indignación inicial se volvió indignación total. Y es que mientras en la banda calentaba un tal Borja Oubiña, en el campo ocupando su lugar, había un tipo que le dijo a Torrecilla que era jugador de fútbol, y al final coló.
Este hombre (porque me niego a llamarlo jugador) viene siendo un tal Natxo Insa y presume de haber jugado en Valencia y Villareal ( lo que no debe de decir es que después del nombre viene la letra "B") y dice que es medio centro. Pues lo siento , pero yo no me lo creo.Mientras en la banda el 4 céltico seguía a lo suyo, en el campo, un remolino humano, engalanado con una camiseta celeste y el número 25 a la espalda, destruía el 80% de las jugadas que pasaban por sus dominios utilizando la que parece ser su jugada favorita,"el trompo"."El trompo" consiste en coger la pelota y empezar a dar vueltas sobre tu propio eje con una finalidad positiva para tu equipo todavía no especificada, y la que repetida varias veces debe ser que provoca mareos a su ejecutor, porque si no, es inexplicable como un supuesto profesional sea tan rematadamente malo.
En fin, que el partido acabó y me marché con mi indignación a casa y con una cara y un nombre grabados a fuego en mi memoria. Y es que lo único que puedo agradecerle a este tipo, es que me haya hecho olvidar al señor Roberto Pachorras como mi jugador más odiado de la plantilla celeste. Espero verlo mucho...pero en la grada...porque al fin y al cabo...la culpa siempre es de Joselu.

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